Portadores de Luz. La mitología de lo luminoso en el Legendarium de Tolkien

El pasado 8 de abril la Fundación Cultural Ángel Herrera Oria presentó en la Universidad CEU San Pablo el libro Portadores de luz. La mitología de lo luminoso en el legendarium de Tolkien, de la filósofa Leticia Cortina. Le acompañaron en la mesa, otros expertos como Alejandro Rodriguez de la Peña, catedrático de historia medieval, que introdujo a la autora de esta obra y destacó sus méritos académicos e investigadores, e Ignacio Saavedra Inaraja, doctor en Comunicación Audiovisual y fundador de Endor Lindë (la música de la Tierra Media), que, entre otras cosas, destacó la importancia del libro para entender las obras de Tolkien y su papel tan relevante en la sociedad actual “para llegar al corazón de las obras necesitamos unos mínimos conocimientos filosóficos. Este libro realza la obra del Tolkien y la hace más relevante para el mundo contemporáneo. Nos llena de ese optimismo que necesitamos para la vida diaria, esa luz que nos da Tolkien depende de una nueva interpretación”. Además, afirmó que esto es solo el comienzo porque “la nueva interpretación de Tolkien está todavía por llegar”. Después, llegó el turno de la autora que comenzó contando como Tolkien y sus ensayos fueron importantes en su vida porque “este autor fue quien me abrió mi vocación filosófica”. Para Leticia Cortina es “un autor verdadero porque sus obras no caen en el olvido, sino que van creciendo con el tiempo” aunque no siempre haya sido visto así, ya que “hace tiempo no era respetado como merecía porque parece que lo serio es lo único que es realista, pero gracias a las películas ha ido cogiendo valor”.  Precisamente, está pasión que siente por él es lo que le ha llevado a escribir un libro sobre un elemento tan importante y central en las obras del autor inglés como es la luz, que hasta ahora ha recibido una interpretación y atención muy irregular. Son incontables las investigaciones que han elaborado una lectura alegórica de la obra de Tolkien, guiadas por la idea de que la luz es una imagen del bien, que se opone a una oscuridad que es imagen del mal. En Portadores de Luz, tambiénda gran importancia al simbolismo como parte principal en la relación con la luz: “Leer la obra de Tolkien es importante porque vivifica la capacidad de los seres humanos de vivir simbólicamente, que es una transparencia de la realidad”, añadió la autora. “Los seres humanos tenemos gran dificultad para experimentar con nuestros sentidos con hondura, y con el simbolismo podemos conocernos mejor, volver al mundo, redescubrirlo y entenderlo de otra manera”. De hecho, uno de los símbolos lumínicos principales para ella son sol y la luna, a los que dedica un capítulo entero. “Poder mirar al sol y la luna con una consciencia simbólica permite conocer mejor su significado y nos permite experimentar la luz del mundo primario de una forma diferente”. En definitiva, una obra con la que se intenta parafrasear la historia de la luz en la lógica de cómo se ve, cómo funciona, cómo se crean las luces… “Espero que cuando volvamos al texto de Tolkien podamos entrar en esa hondura del texto lumínico y veamos esa belleza que Tolkien crea”. Pero, más allá de esto, también es muy necesario para el día a día, ya que “vivimos en una época en la que deseamos poco, no tenemos interés por nada y Tolkien crea un mundo basado en el deseo. Eso sí, esto es solo el inicio de un largo camino de estudio porque como apostillo Leticia Cortina: “mi libro es solo la punta de todo lo que va a empezar a aparecer, porque afortunadamente poco a poco ya estamos cambiando esta mirada hacia el autor, ya es algo que interesa”.

1622, Cinco santos para la Reforma Católica

Presentación. “1622, Cinco santos para la Reforma Católica”. PAMPLONA El 18 de marzo pasado, en la sala de conferencias de la basílica de San Ignacio de Pamplona, tuvo lugar un acto de presentación del libro colectivo 1622. Cinco santos para la Reforma Católica, ecos de una canonización histórica; libro editado – dentro de la colección de la Fundación Cultural Herrera Oria – por CEU Ediciones y la editorial Dykinson. El acto se inició con unas palabras en diferido de su coordinador Emilio Callado Estela, Catedrático de Historia Moderna de la Universidad CEU-Cardenal Herrera. A continuación y en representación de los autores tomó la palabra el Doctor Fermín Labarga García, sacerdote y Profesor Titular de Historia de la Iglesia en la Universidad de Navarra, que estuvo acompañado por Jesús Tanco Lerga cómo secretario del centro de la ACDP en Pamplona, y por el director gerente de la Fundación cultural Ángel Herrera Oria Fernando Lostao Crespo. Se destacó el contexto sociopolítico de esta canonización, empezando por el gran interés del municipio de Madrid, como nueva capital de España, en contar con un primer santo nacido en esta ciudad, el apoyo de Francia a la canonización de San Ignacio, dado que en París fue fundada la Compañía de Jesús, o el de Portugal a Francisco Javier, debido a que fue el Reino que encargó las misiones que desempeñó este santo. Del mismo modo se puso énfasis en el apoyo de muchas damas influyentes a la canonización de Santa Teresa, y por supuesto, el interés de Italia, y del propio papado, en la canonización de un santo italiano como San Felipe Neri, junto a los cuatro españoles. Para Labarga, las canonizaciones de 1622, son las de la reforma católica, por la creación de nuevas congregaciones, que representa san Ignacio de Loyola, por la que se reformaron por santa Teresa de la Ávila, porque se hace misionera gracias a san Francisco Javier, por la reforma del clero gracias a san Felipe Neri; y finalmente por la santificación de los laicos representada por san Isidro labrador.

Agenda 2033, nueva  y eterna

El pasado 14 de marzo, la Fundación Cultural Ángel Herrera Oria organizó en la Universidad CEU San Pablo la presentación del libro “Agenda 2033: nueva y eterna” de Eduardo Granados, profesor de matemáticas y filosofía en educación secundaria. Se trata de una obra que, de forma ingeniosa y creativa, se plantea como una alternativa a la agenda 2030, cuyos postulados dejan a un lado todo lo relativo al lado espiritual o religioso de la persona .  “Soy profesor, y el curso pasado comencé a ver en todos los libros de texto la agenda 2030. Descubrí” – continúa Granados – “que existe una Agenda que antecede cualquier agenda humana: la Agenda que nos propuso Dios en su Hijo: sus bienaventuranzas y enseñanzas, su cruz y su resurrección. Todo esto puede servir de clave interpretativa para la agenda 2030, para llevarla más allá de sí misma y trascenderla”. Esta perspectiva fue lo que le llevó a escribir su libro, en el cual renombra y busca superar cada uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. Aunque, según dice el propio autor: no ha inventado nada nuevo, solo ha dado voz a algo milenario: “los católicos no necesitan una agenda, ya tienen la de Cristo y su Iglesia. Esta filosofía de vida lleva siglos entre nosotros, solo había que ponerla nombre y apellidos”. La fecha escogida es un fin y un inicio, se trata de 2033, una elección que no es casual y que cuenta con un potente simbolismo, pues en ese año se cumplirán 2.000 años de la muerte y resurrección de Jesucristo y del nacimiento de su Iglesia. “Un año grande para los cristianos, que tiene que resaltarse y celebrarse. Ojalá 2033 se convierta en nuestra referencia, en un gran Año Santo de la Redención, un gran jubileo de la Iglesia”, afirma Granados. Nadie duda de que ambas agendas buscan un mundo mejor, pero desde diferentes enfoques: mientras una busca el desarrollo sostenible desde una perspectiva global y mundana; la Agenda 2033 propone una visión integral del hombre, tratando de redescubrir la riqueza del hombre desde la mirada de Dios, buscando renovar la sociedad desde dentro. “A diferencia de otras agendas que creen que la revolución nace y crece fuera de la persona, el cristianismo propone como punto de partida la acogida personal del Amor de Cristo. Todo nace del Encuentro con Él. Otras agendas se pueden dejar para mañana y de hecho muchas veces se tienen que dejar para mañana. Lo grande de esta Agenda es que puede comenzar a cumplirse en 2024, si aquí y ahora, cada uno acoge la grandeza del amor de Cristo que me ama y se entrega por mí”.